viernes, 27 de noviembre de 2015

No quiero verte y no quiero tocarte. Lo que quiero es que te hagas pedazos igual que yo. Que se te crucen los sentidos y se te enmarañe el corazón.

martes, 15 de septiembre de 2015

De Débil para Fuerte.

En mi cabeza todo está perfectamente dispuesto. En mi cabeza soy una piedra. Soy inquebrantable. En mi cabeza no existen las debilidades y mi fuerza es superior a ti.
Es allí donde te pienso, donde busco y provoco tus defectos, donde logro hacerte frente antes de que me rompas con tus palabras.
Cada día te niego al menos una vez, pero no pasan dos minutos antes de volver a necesitarte irremediablemente.
Eres tú quién me da la vida, el mismo que me la quita. Quién me roba esta sonrisa y me la borra después.

Tú me atas con cuerdas invisibles, yo las rompo a escondidas, y a escondidas las vuelvo a coser.

martes, 12 de mayo de 2015

Aprender a resucitar

Yo no quería hacer daño a nadie.

Yo quería ser el ave fénix que arde y que más tarde vuelve a sentir las llamas.

Quería dejar de sentir que no sentía nada.

Quería olvidarme del vacío de mis entrañas. Volver a sufrir y a morir por amor.

Volver a hacer de corazón tripas y de tripas corazón.

Dejar de dejar corazones rotos por el camino y encontrarte.

martes, 5 de mayo de 2015

Los despertares llenos de ganas de no levantarnos de la cama y seguir comiéndonos a besos. Coger el coche para ir a cualquier parte sin saber nunca a dónde ni por qué. Poner la radio a tope y cantar a gritos canciones que ni a ti ni a mí nos gustan pero que disfrutamos y que nos llenan de risas. Improvisar cualquier chorrada un viernes por la tarde. Pintar un cuadro a medias con ríos verticales. Comer todo tipo de cosas mientras vemos programas que no sabemos ni por qué vemos pero que nos divierten. Mi costumbre de cogerte la palanca de cambios mientras conduces. Tu costumbre de ponerte los calcetines del revés. Ver como te comes un helado de chocolate y que te manches toda la cara irremediablemente. Que bromees conmigo cuando me enfado. Que nos tiremos en la cama y hablemos hasta las dos de la mañana sin darnos cuenta.  La búsqueda del lugar perfecto para pasar una tarde. El que siempre sea más sexy una respiración fuerte y agitada que un gemido, y que después de hacerme el amor me saques a bailar en medio de la habitación. Sin música. Sin tarareo y sin palabras.

Respírame otra vez.

jueves, 16 de abril de 2015

Tenias razón cuando me decías que me hacían falta esos rayos de sol que se vislumbraban después de mi tormenta.
Te hice caso y tú te esforzaste en hacerme feliz, secar mis lágrimas y cumplir todas tus promesas.

Casi cuatro años después sigues bailando siempre pegadito a mi.

sábado, 11 de abril de 2015

Ojalá esta vez me dejaras al menos tu olor en la almohada además de la caja donde guardo todas tus cartas.

lunes, 9 de marzo de 2015

Todo termina con esa llamada de urgencia que seca nuestras lágrimas. Termina cuando el corazón deja de apuñalarnos el pecho y decidimos volver a respirar, cuando por fin te escucho sollozar y descubro que sientes.

Esto duele, aprieta los dientes.

Y a ver si puedes descubrirme otra vez, de cuerpo y alma, después de haberme olvidado.

Mientras tanto seguimos persiguiendo esta cuenta atrás por el morbo del qué ocurrirá después. ¿Llegaremos a cero? Y cada número contado nos arranca un trocito de piel.

lunes, 23 de febrero de 2015

Nubarrones

Volvieron las lágrimas a la par que la lluvia y todo lo que esta arrastra. Sonaba el chapoteo en las ventanas y en mi cabeza siempre el mismo nombre.
El agarrotamiento que sentía en el pecho no era nada en comparación a la lucha que libraban mi mente y mi corazón.

Siempre contracorriente.

Hasta que caí en la cuenta de que esta tormenta traía granizos, e intenté ponerme a cubierto para evitar más heridas. Y aunque fue imposible esquivarlos esclareció.

Apareciste y me dijiste, no seas tonta cariño, es más fácil dejarse llevar.

martes, 20 de enero de 2015

No me hables de casualidades porque no es casualidad que te esté escribiendo.
Decían que tú y yo éramos el día y la noche, pero se equivocaban.

Yo soy la noche cuando te leo, y soy el día cuando hablo con él aunque sea precisamente él mi día y mi noche.

lunes, 19 de enero de 2015

Los tatuajes también sirven para olvidar

No sé que pretendes intentando borrar tus huellas si las hiciste imborrables en la piel. Olvídate de papeles.

Olvídate también de las casualidades, olvídate del destino que sólo intenta confundirnos. Olvídate de lo que pudo ser y no fue aunque no puedas. Hazlo.

Ya no hay pistas ni despistes.

Han pasado muchos años, demasiados para nosotros aunque sigamos recordando aquel beso traicionero.

Esta huella ya se ha hecho cicatriz de esas que se tapan con la tinta. Hazla de colores, trátala con el mismo amor que te la provocó, protégela, porque es lo único que queda de nosotros dos.